Creo que estas torrijas van a ser las últimas que haga de estos días,pues mi hijo me las va a pedir en alguna qué otra ocasión, le encantan,pero las de leche.Estas que he preparado son de vino,que aquí cada uno tiene sus gustos,y estas le gustan a mi marido.
Se hacen igual que las de leche, simplemente cambiamos la leche por el vino y le hacemos un almíbar.Podemos utilizar vino blanco,tinto,dulce el que más nos guste,yo en esta ocasión ha sido un semi dulce.
Ingredientes:
1 barra para torrijas o normal
1 l de vino
Huevos para rebozar
Azúcar, canela y aceite.
Almibar:
1/2 l de vino
1/2 l de agua
1/2 k de azúcar
1 cascara de naranja
1 " de limón
2 palos de canela
Unos clavos de olor.
Lo primero es el almíbar;ponemos un cazo al fuego con todos los ingredientes y cocemos hasta que toma un poco de consistencia,dejamos enfriar.
Hacemos el pan rebanadas y lo ponemos en una placa,le regamos media botella de vino dejamos empapar y le damos la vuelta,le ponemos lo que queda del vino,que empapen bien.
Ponemos una sartén al fuego con aceite,batimos los huevos,rebozamos las rebanadas en el huevo y freímos.Las sacamos y ponemos en papel absorbente,para después rebozas en una mezcla de azúcar y canela.
Ponemos el almíbar en el recipiente donde las vayamos a guardar y sumergimos ahí las torrijas.
Cuando queramos degustarlas,solo tendremos que servirlas con un buen chorreón del almíbar por encima.



















































